miércoles, 4 de julio de 2018

Contraste de las películas de Disney y las producciones argentinas

A partir de las investigaciones realizadas por el equipo, que hemos decidido nombrar "María Tecla" adoptamos una mirada más crítica de la que antes teníamos como consumidoras de las películas de Disney. Por esto decidimos ampliar esta mirada a otras empresas o canales que preparen contenido para niños. 
Una de las primeras referencias es el canal del Ministerio de Educación de Argentina, conocido como Paka Paka, que emite programas y películas para el público infantil. Es un espacio de entretenimiento y aprendizaje, que se constituyó en el año 2010 como una alternativa en la que se presentan animaciones con diversos estilos estéticos y una mayor apertura a otros países que generan contenidos similares, como Francia y Australia. La primera distinción de la que nos hemos percatado con respecto a Disney son los doblajes, mientras que en el canal del ingenioso Mickey Mouse se expresan de forma neutra, con palabras que nos son un tanto ajenas a los adultos, Paka Paka genera sus doblajes, con modismos propios de nuestro país. Otra diferencia, se basa en torno al contenido. A modo de ejemplo, del canal nacional podemos mencionar a "Petit", una serie de 27 capítulos, está basada en producciones de Isol, dibujante y autora argentina de libros ilustrados. Publicado en 2013, "Petit, el monstruo" plantea cuestiones sobre "el bien" y "el mal", desde la mirada de un niño que muchas veces no entiende el mundo de los adultos.
Nos resultó interesante la posibilidad de un niño que "no siempre se porta bien", que es curioso, ingenioso y se aleja de los parámetros de la "normalidad" impuesta por los estereotipos de Disney, donde los personajes son siempre obedientes y valientes; Petit demuestra que se pueden tener temores e incertidumbres frente a problemas típicos de niños: las piscinas con monstruos bajo el agua, las fiestas de té de la prima que sueña con ser una princesa.
Es una alternativa enriquecedora por la innovación en la estética, en las ilustraciones y la música que presenta la serie. Sus dibujos no son trazos proporcionales, y sus colores atraviesan las líneas, lo que remite a producciones infantiles. Petit invita a resignificar las bases del entretenimiento, con formas novedosas de pensar a las infancias. Es sumamente rico y divertido plantear esta diversidad de criterios, romper con la neutralidad y el discurso moralista que a veces impera en Disney, para interpelarla con perspectivas que humanizan al personake, permitiéndoles a los consumidores verse más representados en este niño de cabellos anaranjados. 
Como futuras docentes tenemos la posibilidad de presentar a nuestros estudiantes opciones frescas, innovadoras, que entretengan e introduzcan temas de interés. Eso es la intencionalidad didáctica: mostrar otros mundos, otros colores, otras opciones.

 Video de Petit, el monstruo.

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